Me encanta pedirte que me des la mano y que enseguida estires tu brazo y me ofrezcas tu diminuta mano completamente abierta con los deditos bien estirados, la ofreces con tanto entusiasmo y con esa sonrisa arrebatadora que no puedo dejar de hacerlo, tú caminas orgullosa sacando pecho cuando vas sola por la calle, consciente de tus progresos y tus habilidades pero a tu lado la orgullosa soy yo. No sabes lo cálidas y suaves que son tus manitas, y la felicidad y la ternura que me embarga cuando me tocas la cara, cuando te abrazas a mis piernas, cuando rodeas mi pecho, cuando me tiendes tu mano para que te ayude a bajar un escalón, esa calidez me invade y me siento infinitamente feliz.
Con casi 13 meses te animaste a caminar y la sensación que tengo es que estás corriendo, por fin lanzas besitos con tu mano, y con mucha suerte me das alguno en la cara, por eso son tan especiales tus besos porque son escasos, eliges muy bien cuando y a quien se los das, ya tomas tus propias decisiones y adoro que me tengas reservado ese privilegio.
Cada día nos sorprendes con un nuevo avance, demuestras entender la mayoría de las cosas que te decimos, te pido que me traigas cosas o que las lleves a papa y me encanta ver como me has entendido, demuestras tener ideas propias e iniciativas como ir a buscar tus zapatos para que nos vayamos a la calle, has decidido que puedes comer por ti misma y prefieres tener la cuchara por el mango. No puedo dejar de observarte, tus reacciones, tus expresiones, tus palabrejas, estoy gratamente aturdida por tus encantos y soy consciente de que esto no ha hecho más que empezar. Te adoro mi amor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario